Practicar el amor por la sostenibilidad es muy fácil

Practicar el amor por la sostenibilidad es muy fácil

Hay que reconocer que el entorno y las rutinas en las que nos desenvolvemos cada día, van forjando en nosotros, hábitos, y prácticas que pueden ser más o menos ecológicas.
No se trata de comprar todos los productos de consumo con “etiqueta ecológica”, cada uno es libre de elegir en función de nuestros gustos. Se trata más bien de sentido común, aunque suele ser el menos común de los sentidos muchas veces.
Se trata también de tener información sobre los materiales que conviven con nosotros a diario, o que forman parte de bienes de consumo, y que a la hora de elegir comprar un producto debemos de tener en cuenta, que impacto ambiental estamos produciendo al adquirir un producto determinado, elegimos ese y no su “competidor”.
Podemos basar nuestra capacidad de elección teniendo en cuenta factores como los materiales utilizados para fabricar el envase del producto en si. No es comparable por ejemplo un detergente en un envase de cartón que en un envase de plástico.
En cuanto a la durabilidad y reutilización, aquí pondremos un ejemplo muy femenino, del que somos fans las chicas de Contenedores Celdrán. Es la “copa menstrual”, en la actualidad, con los métodos conocidos hasta ahora para esos días del mes, a lo largo de la vida de una mujer podría llegar a usar unos 10.000 tampones y compresas. La copa menstrual tiene una durabilidad de 10 años y vale una media de 15 euros. Aquí se une la sostenibilidad con el ahorro.
Relacionado un poco con el ejemplo anterior, actualmente hay un debate muy interesante en los foros de papis y mamis, sobre la vuelta a utilizar pañales de tela para los bebés, en gran parte por el problema que suponen los desechables en cuanto a su difícil descomposición ya que contiene productos derivados del petróleo como polipropileno, polietileno, elásticos, adhesivos y plásticos. Además en cuestión de volumen tienen mucho impacto en los vertederos.
Podemos basarnos en las garantías medioambientales que nos ofrece la compañía/marca/proveedor, y eso es lo que practicamos en nuestra empresa y nos consta que es por lo que nos eligen muchos de nuestros clientes. Como por ejemplo, las etiquetas de que no se han utilizado animales para realizar las pruebas ensayo, o que es un producto elaborado sin procesos químicos, o como es en nuestro caso en Contenedores Celdrán la aportación de la documentación que garantiza que los residuos transportados se han llevado a plantas o vertederos autorizados, ya sean residuos inertes, o tóxicos.
Y otro ejemplo que no podemos dejar de nombrar, es el eliminar de forma correcta todos aquellos materiales clasificados como tóxicos y que conviven con nosotros. Nos referimos especialmente al AMIANTO, el “asesino silencioso” y que está presente en multitud de edificaciones y que se debe ir eliminando de forma correcta y segura.


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